| Acta Médica del Centro, Vol. 4, No. 3, 2010
Hospital Provincial Universitario “Arnaldo Milián Castro” INFORME DE CASO Enfermedad de Bowen perianal. Presentación de dos pacientes Dr. Roberto Fernández González1
John Bowen, en 1912, describe la enfermedad1 y, en 1939,2 Vickers y colaboradores informan el primer paciente de la misma. La enfermedad de Bowen perianal es un carcinoma escamoso intraepitelial no queratinizante en el que la escisión amplia local es el tratamiento definitivo,3 los factores predisponentes para su aparición son la ingestión de arsénico, las radiaciones solares y el virus del papiloma humano (VPH), especialmente del tipo 16;4,5 se manifiesta como una placa eritematosa con bordes bien delimitados y color uniforme, puede afectar la piel o las mucosas, se localiza tanto en áreas fotoexpuestas como en el área perianal5 y está asociado a lesiones viscerales en el 5% de los casos.3 PRESENTACIÓN DE DOS PACIENTES Paciente 1 Mujer de 56 años de edad, negra, con antecedentes de hipertensión arterial esencial, con tratamiento de atenolol (100mg/día) e hidroclorotiazida (25mg/día). Ingresó en Servicio de Coloproctología en noviembre de 2007 por presentar enterroragia y cifras bajas de hemoglobina. El examen físico general y por aparatos sin alteraciones, en el examen de la región anal se observó, a nivel de la región perianal, una lesión esférica, hiperpigmentada y bien delimitada que se extendía desde la comisura anterior H-6 hasta H-12 y ocupaba la piel perianal hasta 4cm distante de las márgenes del ano.
Paciente 2 Paciente femenina de 82 años de edad, blanca, con antecedentes de cardiopatía isquémica crónica tratada con digoxina (0.5mg/día) y nitrosorbide (20mg/día) que acudió a consulta por una lesión en la región perianal eritemato-costrosa y pruriginosa, con secreciones y sensación de peso, interpretada por el Dermatólogo consultante como una micosis superficial y, en consecuencia, tratada con drogas antifúngicas tópicas (miconazol, ketoconazol y nistatina) sin mejoría clínica. Se le realizó una biopsia en octubre de 2007 y el informe anátomo-patológico constató enfermedad de Bowen perianal; se inició tratamiento local con efudix (5-fluouracilo tópico) con lo que se logró una mejoría clínica de la lesión, aunque no resolvió totalmente. Se remitió el caso al Servicio de Coloproctología.
COMENTARIO FINAL John Bowen, en 1912, describe la enfermedad en dos pacientes, Vickers y colaboradores, en 1939, informan la enfermedad en la región perianal; alrededor de 120 pacientes han sido informados hasta la fecha y, en Villa Clara, no se tienen noticias de informes anteriores a estos dos que se presentan. La enfermedad de Bowen perianal se considera un carcinoma escamoso intraepitelial no queratinizante, la resección local amplia con margen oncológico de 1cm es el tratamiento de elección, aunque existen terapéuticas alternativas como el 5-fluouracilo tópico, la crioterapia y la terapia fotodinámica.4 La enfermedad se presenta más frecuentemente en mujeres, con una prevalencia del 80% y fundamentalmente a partir de la quinta década de la vida; los pacientes en el momento de la consulta inicial refieren prurito anal, sangrado, sensación de peso y tumoración. Anatomía Patológica Bajo el término de neoplasia intraepitelial anal se agrupan las enfermedades de carcinoma escamoso in situ, la displasia escamosa y la enfermedad de Bowen, esta última definible como el carcinoma escamoso in situ en la piel no expuesta al sol. En aras de simplificar su interpretación es mejor reconocer solo dos grados: bajo y alto.6,7 En casi la totalidad de los casos es el resultado de una infección venérea adquirida por VPH tipos 16 y 18,8 por lo que es más frecuente en adultos jóvenes y, particularmente, en varones homosexuales; el diagnóstico es fundamentalmente histológico ya que no existe un patrón macroscópico distintivo y puede estar involucrada cualquier parte del canal anal a lo largo de la piel perianal y estar asociado a un condiloma o a placas hiperqueratóticas de la mucosa o piel e, incluso, asociado hasta en un 10% a hemorroidectomía. La clave diagnóstica la constituye la presencia de displasia epitelial hasta la mitad inferior del epitelio en las lesiones de bajo grado y todo, o virtualmente todo, el espesor del epitelio en las lesiones de alto grado entre las que se encuentra la enfermedad de Bowen.7,8 El término de displasia consiste en superposición, pleomorfismo y aumento de la talla nuclear, puede detectarse actividad mitótica suprabasal con presencia de mitosis atípicas así como queratinización de células individuales y cambios coilocíticos que evidencian la infección por VPH;8 en todos los casos la neoplasia intraepitelial anal constituye un precursor del carcinoma escamoso invasivo. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
DE LOS AUTORES
|