Acta Médica del Centro, Vol. 3, No. 3, 2009
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Hospital Provincial Universitario “Arnaldo Milián Castro”

Necesidad de un lenguaje médico libre de anglicismos innecesarios

MSc. Yurima Hernández de la Rosa1

RESUMEN SUMMARY

La presencia de anglicismos se ha incrementado enormemente durante los últimos años debido a la influencia anglosajona en prácticamente cualquier área del conocimiento, incluidas las ciencias biomédicas. Desde el punto de vista editorial el uso de anglicismos puede considerarse como un error de redacción, especialmente cuando este es innecesario, pues existe un equivalente en español para denominar el concepto al que hace referencia. Exponemos algunas consideraciones, a partir de los resultados obtenidos en una investigación sobre este tema, de manera tal que pueda constituir una herramienta útil en manos de profesionales de la rama y editores para la solución de problemas prácticos referidos al uso de anglicismos.

DeCS:
TERMINOLOGIA
LENGUAJE
COMUNICACION

The use of anglicisms has sharply increased over the last years as a result of the Anglo-Saxon influence in almost all areas of knowledge, including biomedical sciences. From an editorial point of view, the use of anglicisms can be considered as a writing mistake, mainly when it is unnecessary because there is a Spanish equivalent for the concept it refers to. Some considerations are expressed here, based on the results of an investigation on this topic, so it can constitute a useful tool for the professionals and the editors in this field in order to solve practical problems concerning the use of anglicisms.



MeSH:
TERMINOLOGY
LANGUAGE
COMMUNICATION

El uso de voces de una lengua por los hablantes de otra ha llamado la atención de muchos lingüistas porque constituye una prueba irrefutable de que el desarrollo de ellas está siempre acompañado de la ampliación de sus relaciones con otras lenguas. El caso que nos ocupa, sin desdeñar el resto de la población de extranjerismos que conforman el aporte de otras lenguas al español, es precisamente uno de los fenómenos lingüísticos más difundidos: nos referimos a la presencia de anglicismos.

Actualmente hay una inundación de anglicismos en la medicina que se debe simplemente a la ignorancia de muchos, lo mismo que sucedía con los latinismos, galicismos y germanismos en otras épocas. En ello influyen las deficientes traducciones del inglés al español, que con mucha frecuencia cambian el sentido de la palabra, de la frase e incluso del texto. El anglicismo es, pues, el extranjerismo que más ha penetrado en todas las lenguas del mundo a lo largo del siglo XX, ha permeado todos los niveles del lenguaje especializado médico, aunque se identifica con mayor facilidad en el nivel léxico-semántico; sin embargo, penetración no tiene porqué significar conformidad, pensamos que su aceptación constituye una atrevida simplificación de la compleja naturaleza del anglicismo. Los ejemplos que caracterizan este fenómeno en cualquier especialidad de la medicina son numerosos: bypass en lugar de derivación o revascularización quirúrgica, stent en lugar de endoprótesis, cleft en lugar de hendidura, flushing en lugar de rubor facial. Lo correcto sería evitar su uso, proponer alternativas, o revitalizar el tan mencionado criterio de la «frecuencia de uso» en la comunidad científica médica, importante dilema entre traductores, editores y médicos.

El anglicismo en el lenguaje especializado médico en español puede deformar aspectos morfológicos, semánticos y sintácticos como lengua que lo acoge. Lo importante es que ante la llegada de ellos, cuando éstos son necesarios, tenemos que ser muy cuidadosos en su correcta adaptación gráfica y fónica, según la estructura de la lengua española, con el objetivo de que sus realizaciones morfológicas se ajusten a nuestro sistema; sin embargo, pensamos que el español tiene suficientes recursos para expresar los conceptos más diversos sin tener que recurrir a voces prestadas. Antes de recurrir al término extranjero, el primer paso debe ser buscar otra alternativa en nuestra lengua. Es de suma importancia que los médicos, traductores y editores puedan discernir cuándo el extranjerismo importado responde a una necesidad social objetiva o subjetiva. No hay dudas de que la subjetividad está dada por el hábito, el uso sistemático y el acomodamiento. La objetividad está vinculada indiscutiblemente a la influencia del inglés en el lenguaje especializado médico, pero no solo este fenómeno explica lo anteriormente planteado; también está la deficiencia en los trabajos de edición de las revistas, que hace que el error se multiplique, por el desconocimiento del término equivalente en español y la utilización de fuentes de referencia inadecuadas (otros artículos escritos por otros especialistas sin consultar diccionarios terminológicos).

Podemos afirmar que, sin duda, el hecho de que la influencia que más acusa el lenguaje especializado médico en el idioma español en los últimos tiempos sea la inglesa; ha propiciado la presencia de anglicismos en todos sus niveles. Se trata de un proceso complejo del contacto de lenguas, de un mecanismo de transculturación que sobrepasa los límites que impone la defensa de una lengua frente a la penetración de términos y estructuras de otra. El uso de anglicismos solo será admitido en nuestro idioma cuando exista una verdadera necesidad, mientras no hay razón para utilizarlos en los artículos médicos en español.

DE LOS AUTORES

  1. Licenciada en Educación. Master en Estudios Lingüísticos-Editoriales Hispánicos. Profesora Instructora. Universidad de Ciencias Médicas de Villa Clara “Dr. Serafín Ruiz de Zárate Ruiz”.
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