| Acta Médica del Centro, Vol. 3, No. 3, 2009
Hospital Provincial Universitario “Arnaldo Milián Castro” EDITORIAL Una mirada al proceso de donación-trasplante desde nuestra perspectiva Dr. Rafael Enrique Cruz Abascal1
La década de los años 50 del siglo pasado trazó el camino en el establecimiento y la consolidación de los procedimientos diagnósticos de la muerte humana al centrar la atención en el cese irreversible de las funciones del encéfalo, independientemente de las controversias semánticas en torno a su caracterización nominal, cuyo término más generalizado es el de muerte encefálica. En tal sentido se ha abierto en el contexto del manejo terapéutico intervencionista una nueva expectativa que tiene como finalidad la sustitución de órganos severamente dañados por otros sanos, que en la mayoría de los casos contribuyen a mejorar la calidad de vida y, en otros, a salvarla en individuos sin otra posibilidad de manejo médico; esto ha llevado a que la sociedad la reconozca y tome conciencia de que es un acto de solidaridad humana, de luz a la oportunidad de prolongar la existencia de los enfermos que, por virtud de un trasplante, sobreviven a las dolencias de las enfermedades que determinaron la toma de tal decisión. La secuencia de eventos que media entre la captación de un donante de órganos y la realización de trasplantes supone un largo y complejo proceso que, a su vez, involucra a gran número de personas que actúan de manera secuencial y concatenada, con el objetivo de lograr el resultado propuesto con éxito y evolución favorable. En la actualidad la supervivencia de los pacientes y de los injertos ha mejorado sustancialmente gracias a las técnicas quirúrgicas, a novedosas drogas inmunosupresoras y procedimientos diagnósticos de última generación; sin embargo, muchas y de magnitud no despreciable, son las amenazas a que se expone el proceso donación-trasplante en toda su dimensión. REALIDAD NUESTRA: El Hospital Provincial Universitario “Arnaldo Milián Castro” de Villa Clara inició la actividad de obtención de órganos para trasplantes en enero de 1994 con interés inicial en la extracción renal de donador cadavérico, programa que posteriormente incluyó otros órganos sólidos con pedículo vascular y tejidos, lo que en los últimos años ha mostrado una tendencia decreciente que obedece a diferentes causas. En junio de 2001 se comienza el trasplante renal de donante cadavérico y más tarde intervivos, así como de tejido corneal, con buenos resultados.
DE LOS AUTORES
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