| Acta Médica del Centro, Vol. 4, No. 2, 2010
Hospital Provincial Universitario “Arnaldo Milián Castro”
Los valores y la profesión
Lic. Lidia Bárbara Maya Gutiérrez1
Lic. Georgina Díaz Serrano2
Lic. Martha Macias Garí3
| RESUMEN |
SUMMARY |
El presente trabajo tiene como objetivo incentivar el debate y reflexión en torno al tema educación en valores en el ámbito de las Ciencias Médicas y específicamente en la Facultad de Tecnología de la Salud, en la cual se forman tecnólogos de diferentes perfiles para realizar labores de atención directa e indirecta al paciente; tomando en consideración que el sector de la salud requiere de personal con gran sensibilidad y permeado de los más elementales valores humanos para que los servicios sean de excelencia; el tecnólogo debe constituir un modelo a imitar como institución educativa y a los que le corresponda la noble tarea de educar debe formar en sus alumnos habilidades, capacidades y modos de actuación profesional que le permitan a los estudiantes una vez graduados, incorporarse a la vida laboral activa con eficiencia; para esto es preciso desarrollar estrategias que hagan posible aproximar cada vez más los egresados al Modelo Ideal del Profesional de la Salud.
DeCS:
VALORES SOCIALES
ATENCION AL PACIENTE
ROL PROFESIONAL |
The present work aims at encouraging the debate and reflection on the topic of the education of values in the area of Medical Sciences and specifically in the Faculty of Technology of Health, which forms technologists in different profiles to carry out actions of direct and indirect attention to the patient. In order to provide excellence services and taking into account the fact that the health care sector demands a staff with great feelings and imbued with the most fundamental human values, the technologist must constitute a model to follow as an educational institution; and those who assume the noble task of educating must form in their students the skills, competence and professional behavior, that once graduated, will allow them taking part in the professional life with efficiency. To achieve this, it is necessary to develop strategies that allow the new graduates to become more and more the Ideal Model of Health Professional.
MeSH:
SOCIAL VALUES
PATIENT CARE
PROFESSIONAL ROLE |
Para los fundadores del marxismo el ideal de la ciencia se fundamenta con el ideal de las transformaciones revolucionarias, y en esa tradición se funden ciencia y valores humanos.
Lenin consideraba la ciencia como una formación específica de actividad de trabajo especializado, de “búsqueda humana de la verdad.” el factor subjetivo es un elemento de mayor importancia de ahí la relevancia no solo científica sino también ética y política de las nuevas generaciones de profesionales con profundos conocimientos científicos, arraigados valores morales, patriotismo, espíritu revolucionarios que no son meros añadidos sin relación orgánica, sino, componentes imprescindibles de la conciencia de todo trabajador científico técnico; en esto radica la importancia de su formación social, filosófica y humanista.
El pensamiento de Fidel Castro Ruz y de Ernesto Guevara se sitúa en lugar privilegiado, así como sus criterios del papel de la ciencia y la técnica en la construcción del socialismo para la superación del subdesarrollo y dependencia heredados del capitalismo, pues solo de esta forma podremos sobrevivir a los desmanes que está abocado el mundo contemporáneo globalizado.
El objetivo del presente trabajo esta orientado a valorar la repercusión en Cuba de la crisis de valores existente a nivel internacional, específicamente en las Ciencias Médicas, así como la importancia que para la sociedad implica la educación en valores, enfatizando en el sistema de objetivos generales educativos a lograr en el egresado de la Facultad Tecnología de la Salud de la Universidad Médica de Villa Clara.
“Los valores tienen como función orientar la conducta y las acciones del hombre hacia determinados fines y acciones concretas de la sociedad, de acuerdo con su sentido y dimensión humana, los valores y la moral respectiva arman y perfeccionan espiritualmente al hombre”.1
El tema de los valores ha estado permanentemente presente en el pensamiento filosófico tradicional. Desde los tiempos antiguos los filósofos se interesaron por la problemática de los valores, dentro de la llamada “filosofía práctica”. Filósofos griegos como Sócrates, Platón y Aristóteles identificaron la sabiduría, la verdad, la justicia y el amor como valores necesarios para vivir honestamente como personas y para el buen funcionamiento de la sociedad. De modo general puede caracterizarse el valor como un concepto cuya esencia es su valer, el ser valioso, es decir, el valor se refiere a aquellos objetos y fenómenos que tienen una significación social positiva y juegan una doble función: como instrumento cognoscitivo y como medios de regulación y orientación de la actividad humana.
En la actualidad la educación en valores es una problemática que preocupa y es objeto de análisis en círculos científicos, educativos, políticos y culturales; esta temática rebasa las barreras políticas, idiomáticas, culturales y religiosas para convertirse en un problema global que atañe a todos.
Los estados están tomando, en sus plataformas de trabajo -muy en serio- todo lo relacionado con dicha problemática. En Cuba tal situación no ha estado ajena a los planes del Gobierno Revolucionario; “La Revolución no escatima nada por salvar una vida, trabaja por el ser humano, y si es necesario hablar de valores éticos, en la obra y el esfuerzo de la Revolución, están los más elevados valores éticos”.2
Teniendo en cuenta lo expresado por nuestro comandante en jefe, se asume que en el ámbito de de la salud es preciso continuar potenciando la educación en valores, dada la labor tan importante y sensible que deben desempeñar el personal agrupado en este sector, tomando como punto de partida las Universidades Médicas en las que se forman los profesionales de esta rama.
Concepción filosófica del valor
Relacionado con el tema de los valores Federico Engels planteó: “Las ideas del bien y el mal han cambiado tanto de pueblo a pueblo, de siglo a siglo, que no pocas veces hasta se contradicen abiertamente”.3 En correspondencia con los criterios de los clásicos del marxismo el valor se define como aquella forma de significación social que desempeña un papel positivo en el desarrollo social, en estrecha relación con el programa social, que depende de las posibilidades de los objetos y fenómenos de la realidad y de su capacidad de insertarse en la práctica histórica social de los hombres; no existe de forma pura, sino interpretado por otras formas subjetivas de la conciencia como los sentimientos, las emociones, concepción del modo, las experiencias vitales y siempre tiene un carácter positivo.4
En épocas coloniales y de principio de siglo también ya se hablaba de valor, utilizando el término virtud; podemos citar a José Martí, al plantear: “Solo las virtudes producen en los pueblos un bienestar constante y serio”,5 en tanto que Félix Varela relaciona las virtudes con la política, considerándola guía del buen gobierno.
En la autoafirmación de la identidad nacional se ha delineado de forma nítida la tendencia del progreso moral que ha predominado históricamente en una fuerte lucha entre los valores morales y los vicios, la degradación y corrupción moral, que en ocasiones han prevalecido en determinadas condiciones del proceso histórico cubano.
En esta tendencia del progreso moral se destaca una trilogía de valores morales universales que aglutinan el resto de los valores morales. Estos en su conjunto orientan y regulan actitudes y conductas de avanzada y progresistas de personalidades relevantes, grupos o sectores, clases, familias o individuos, en la vida cotidiana e histórica, que han estado comprometidos con las exigencias históricas de cada época, en la lucha por el logro de determinados ideales de independencia nacional y patriótica; tales valores han llenado el contenido moral de la política y del proyecto social de la Revolución desde el pasado siglo hasta nuestros días.
Ellos son:
1.-La dignidad humana. (Personal, nacional, universal)
2.-La intransigencia e intolerancia ante todo tipo de dominación extranjera.
3.-La solidaridad humana.
Existe una estrecha relación entre valor y valoración, ya que al ser el valor esencialmente objetivo, la valoración es la expresión directa en la conciencia del sujeto de la determinación práctica en la significación social que tiene los objetos y fenómenos de la realidad.
Para que el objeto o fenómeno adquiera una significación para el sujeto, debe afectar las necesidades humanas y por tanto depende de todo el mundo subjetivo del hombre, de sus intereses, estado de ánimo, emociones, sentimientos, ideales, puntos de vista y sobre todo su experiencia vital. Como se observa existe una diferencia esencial entre valor y valoración, que radica en que el primero es objetivo y la segunda es subjetiva, de ahí la importancia de formar valores y el desarrollo de la capacidad valorativa.
Al consultar el libro “Práctica Conocimiento y Valoración” de J. R Fabelo, se asume el concepto de valoración y valor por considerarse en América Latina el primer libro Marxista íntegramente dedicado a los problemas teóricos de la axiología se cita: “Por valoración comprendemos el reflejo subjetivo de la conciencia del hombre de la significación que para él poseen los objetos y fenómenos de la realidad; el valor debe ser entendido como la significación socialmente positiva de los mismos objetos y fenómenos”.4
Concepción psicólógica y pedagógica del valor
El doctor en psicología Fernando González Rey define los valores como todos los motivos que se constituyen y se configuran en el proceso de la socialización del hombre.6
En la formación de los valores es necesario mantener presente la tesis de que la individualidad es permanentemente social y son un proceso histórico que tiene sus especificidades en los distintos momentos del desarrollo evolutivo de la persona; además es importante dialogar con los niños, jóvenes y adultos para lograr que esos valores se interioricen y provoquen emociones, logrando así que él mismo realmente se convierta en un regulador interno de su conducta.
Partiendo de este análisis, debemos considerar que la formación de valores es también un problema pedagógico y el Dr. Gilberto García Batista, plantea que los mismos “constituyen guías generales de conductas que se derivan de las experiencias y le dan sentido a la vida, propician su calidad de tal manera que están en relación con la persona, fomentan el bien de la comunidad y la sociedad en su conjunto”.7
El papel de la escuela en la educación en valores como institución socializadora es fundamental, pues su tarea es dotar al hombre de esa capacidad reflexiva, valorativa para que asuma la responsabilidad de su autoeducación y mejoramiento humano; pues permite que los valores le den fuerza interior para poder actuar por sí mismos, no por los criterios de los demás o utilizando la “doble moral”.
Desde el punto de vista psicológico, pedagógica y filosófico, los valores se pueden clasificar de diferentes formas, pero tomando en cuenta la clasificación de la Dra. Nancy Chacón y el Dr. Fernando González Rey los valores se pueden clasificar en: morales, estéticos, políticos, afectivos, religiosos, jurídicos y ambientalistas.8
En el Acto de Inicio del Curso 1997-1998, el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Comandante en Jefe Fidel Castro señaló: “Para nosotros es decisiva la educación, y no solo la instrucción general, inculcar conocimientos cada vez más profundos y amplios a nuestro pueblo, sino la creación y la formación de valores en la conciencia de los niños y jóvenes desde las edades más tempranas, y eso hoy es más importante que nunca (...). Es por ello que la tarea del maestro crece en importancia, se multiplica su inmensa trascendencia en esa batalla por educar en los valores de la revolución y el socialismo a las nuevas generaciones”.2
Teniendo en cuenta la cita anterior podemos enunciar los valores que el ministerio de educación establece para jerarquizar en la formación de los niños y jóvenes y como se expresan desde la ética martiana.9
Honestidad: Se expresa al actuar de manera sincera, sencilla y veraz. Permite expresar un juicio crítico y ser capaz de reconocer sus errores en tiempo, lugar y forma adecuada para contribuir al bien propio, colectivo y de la sociedad. Es lograr armonía entre el pensamiento, el discurso y la acción. (…) “Las palabras deshonran cuando no llevan detrás un corazón limpio y entero”.
Laboriosidad: Se expresa en el máximo aprovechamiento de las actividades laborales y sociales que se realizan a partir de la conciencia de que el trabajo es la única fuente de riqueza, un deber social y la vía para la realización de los objetivos sociales y personales… “Este amigo que une, añade, sonríe, avigora y cura… El trabajo me place”.
Humanismo: Es el amor hacia los seres humanos y la preocupación por el desarrollo pleno de todos sobre la base de la justicia”. Es necesario para ser servido de todos, servir a todos”.
Honradez: Se expresa en la rectitud e integridad en todos los ámbitos de la vida y en la acción de vivir de su propio trabajo y esfuerzo. “La honradez es el vigor en la defensa de lo que se cree”.
Responsabilidad: Es el cumplimiento del compromiso contraído ante sí mismo, la familia, el colectivo y la sociedad… “No puede ser ...ver un deber y no cumplirlo es faltar a él”.
Solidaridad: Es comprometerse en idea y acción con el bienestar de los otros... en la familia, la escuela, los colectivos laborales, la nación y hacia otros países. Es estar siempre atento a toda la masa humana que lo rodea... “Nadie tiene el derecho de dormir tranquilo mientras haya un solo hombre infeliz…”
Patriotismo: Es la lealtad a la historia, la patria y la revolución socialista, y la disposición plena de defender sus principios para Cuba y para el mundo... “PATRIA ES HUMANIDAD”.
Justicia: Es el respeto a la igualdad social que se expresa en que los seres humanos sean acreedores de los mismos derechos y oportunidades, sin discriminación por diferencias de origen, edad, sexo, ocupación social, desarrollo físico, mental, cultural, color de la piel, credo y de cualquier otra índole. (…) “Mientras la justicia no esté conseguida se pelea”.
Dignidad: Es el respeto a sí mismo, a la patria y la humanidad. “Yo quiero que la ley primera de la república sea el culto de los cubanos a la igualdad plena del hombre”.
Consideramos que en la Universidad Médica también es preciso continuar educando en valores, pues estas instituciones tienen como misión la formación de los profesionales de la salud, una labor que requiere de personal con gran sensibilidad y permeado de valores humanos, resultando que la labor a desplegar en estas universidades tiene que ser de excelencia; en primer lugar que constituyan un modelo a imitar como centro educativo y en segundo lugar que sea responsable de formar en sus egresados habilidades, capacidades y modos de actuación profesional que le permitan a los estudiantes una vez graduados, incorporarse a la vida laboral activa con eficiencia y para esto es preciso desarrollar estrategias que permitan aproximar cada vez más los egresados al modelo ideal del profesional de la salud.
Se entiende que la verdadera calidad es la que tiene alto impacto social, la que produce transformaciones de envergadura y logra la formación humanística más completa, integrando a esta labor todas las disciplinas.
La política del estado cubano ha establecido en el Modelo del Profesional de la Salud los valores ético-morales que los estudiantes de las Universidades Médicas deben manifestar en sus modos de actuación como profesionales. Para garantizar la formación de estos valores es evidente que se deben adoptar estrategias a nivel institucional donde el aula sea el principal escenario para concretar el proceso de educación en valores, por lo que los planes de estudio deben orientarse en tal sentido. La educación en valores constituye entonces una temática que atraviesa el currículum, por la necesidad histórica de desarrollar un proceso docente-educativo centrado en la educación en valores como alternativa incuestionable para sobrevivir a los desmanes que está abocado el mundo contemporáneo globalizado. En la universidad médica, por el papel vital que deben desempeñar los profesionales de la salud en la atención directa, y en algunas especialidades indirectas, al paciente se trabaja en aras de educar en valores tan elementales como el humanismo, la responsabilidad, la laboriosidad, la honestidad, la solidaridad, la dignidad etc.
En la última década de este siglo el Estado Cubano ha desplegado una política de recuperación de la dimensión educativa en el proceso pedagógico de las escuelas cubanas. “Para nosotros es decisiva la educación, y no solo la instrucción general; inculcar conocimientos cada vez más profundos y amplios a nuestro pueblo, sino la creación y formación de valores en la conciencia de los niños y jóvenes desde las edades más tempranas”.2
Referido a este tema la Dra. Nancy Chacón Arteaga plantea: En la década de los 90 en la realidad cubana se evidenció una crisis en la economía, con un impacto en la vida espiritual y en la esfera de los valores, en la que se manifestó la lucha entre las tendencias progresistas y reaccionarias en la moral, que no tiene el carácter de crisis de valores en la comprensión fatalista del término, sino como expresión de la necesidad de la victoria de los valores y moral socialista que defendemos.8
Al consultar a Luis López Bombino1 en el epígrafe titulado: “Los valores morales y sociales ante el reto de los nuevos tiempos” el autor considera que la crisis de valores es un término polémico, que algunos autores lo denominan con otras palabras menos nocivas ideológicamente pero existe en países desarrollados y en vías de desarrollo, agravándose con el proceso de globalización neoliberal que ha introducido nuevos rasgos e indicadores a esta crisis de los valores en la sociedad; pero podemos considerarla como un momento dialéctico, no es un proceso de regresión irreversible, son creaciones humanas mutables y transformables.
El proceso de formación de valores en la Facultad Tecnología de la Salud de la Universidad Médica de Villa Clara.
La Facultad de Tecnología de la Salud de la Universidad Médica “Dr. Serafín Ruiz de Zárate Ruiz” tiene características especiales dadas por la variedad y diversidad de estudiantes que se incorporan al centro por las diferentes vías de ingreso que incluyen desmovilizados por orden 18, desvinculados del sistema nacional de enseñanza por períodos prolongados, trabajadores del sector de la salud sin calificación que obtienen la beca y estudiantes provenientes de los pre universitarios. Corresponde, por tanto, a la institución de conjunto con la familia reafirmar esos valores que los estudiantes poseen pero que, por la labor que deben desarrollar una vez egresados del centro son necesarios potencializar.
En el centro no existe la cátedra de valores y los profesores guías generalmente no imparten clases en el grupo que atienden. El plan de estudio para los estudiantes del nuevo modelo pedagógico contempla que los educandos permanezcan en las aulas a tiempo completo en el 1er año de la carrera, pero a partir del segundo año se incorporan a las áreas asistenciales como técnicos básicos y realizan la labor de atención directa al enfermo, -en algunas especialidades indirecta al paciente- por lo que es una gran responsabilidad del claustro de profesores lograr la formación integral de los egresados.
El proceso de educación en valores en la Facultad, a pesar de las debilidades señaladas, es fuerte y exhibe logros positivos, pero aún persisten deficiencias que se pueden constatar a través de algunos instrumentos aplicados que muestran debilidades en algunos valores y sus dimensiones; hemos arribado a esta conclusión partiendo del diagnóstico realizado.
Para encauzar el proceso de educación en valores es necesario tener en consideración los principios sociológicos y pedagógicos para la formación de valores.
Sociológicos:
1.-Carácter multifactorial de los valores y del proceso de su formación.
2.-Dialéctica de lo objetivo y lo subjetivo.
3.-Carácter histórico concreto.
4.-Contenido clasista e ideológico.
Pedagógicos:
1.-Relación de la política, la ideología y los valores en el proceso pedagógico.
2.-Dimensión disciplinar.
3.-Multidisciplinariedad e Interdisciplinariedad.
4.-Integración teoría-práctica.
5.-Unidad de la teoría y el método.
Objetivos generales educativos a lograr en el egresado de la Facultad Tecnología de la Salud de la Universidad Médica
El egresado de la carrera Licenciatura en Tecnología de la Salud debe ser capaz de:
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Demostrar en su actuación profesional el cumplimiento de los principios y normas de la ética médica.
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Mantener una actitud consciente y crítica ante los problemas que se pueden afrontar en el sector de la salud para contribuir a su perfeccionamiento y transformación creadora.
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Revelar en su personalidad las cualidades inherentes a un profesional de la salud, tales como: actitud científica, sensibilidad, cultura, gusto estético, amor por la naturaleza, por el trabajo y todas sus formas.
-
Poseer convicciones que contribuyan a elevar con carácter permanente su preparación científica, política, ideológica y cultura en general, teniendo en cuenta el desarrollo científico técnico y las necesidades de la profesión.
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Aplicar un sistema de conocimientos y habilidades profesionales y científico-técnicas requeridas para un Tecnólogo de la Salud en los diferentes perfiles de manera independiente y creadora en la solución de los problemas concretos de la profesión.
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Contribuir a la educación para la salud de la población mediante el desempeño de su labor, utilizando el potencial de cada especialidad.
-
Mantener una actitud consciente y crítica ante los problemas que se pueden afrontar en el sector de la salud para contribuir a su perfeccionamiento y transformación creadora.
-
Utilizar de forma correcta la lengua materna y poseer modales adecuados para el buen desempeño de sus relaciones con los pacientes y el colectivo de trabajo.
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Alcanzar una preparación y desarrollo físico adecuados mediante la práctica sistemática de la educación física y el deporte, que contribuyan a la conservación y mejoramiento en general de la salud, una mejor utilización y disfrute del tiempo libre y el mejor desempeño de la profesión.
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Desarrollar una conciencia dirigida a la protección del medio ambiente y comprender el papel que juegan los trabajadores de la salud en los problemas ambientales, así como las medidas preventivas que ésta debe propugnar para este fin.
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Participar en la organización del trabajo en las áreas de salud de acuerdo con los requerimientos de la organización científica del trabajo y los lineamientos de trabajo orientado por el organismo superior.
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Mantener las normas y principios de la moral comunista en hábitos de conducta diaria, en especial al relacionarse con su colectivo de trabajo y sus pacientes.
Se concluye que:
La crisis de valores es un problema global que afecta los intereses de toda la comunidad mundial, que vistos desde el ángulo axiológico expresan fuerzas universalmente valiosas; para cada momento histórico y para cada sociedad existe un sistema de valores objetivamente conformado, que son el resultado de la propia estructura de las relaciones sociales y poseen una significación positiva para el desarrollo de la sociedad; el Sector de las Ciencias Médicas no ha estado ajeno a la influencia de dicha crisis, por lo que consideramos se debe continuar enfatizando en la labor de educar en valores para que los egresados reflejen modos de actuación acorde con los principios de la ética médica y la moral socialista.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
- López Bombino LR. El saber ético de ayer a hoy. La Habana: Félix Varela; 2004.
- Castro Ruz F. Los valores que defendemos. La Habana: Política; 1998.
- Lecturas de filosofía marxista. t 2. La Habana: Félix Varela; 2005.
- Fabelo Corzo JR. Los valores y los desafíos actuales. México: Benemérita Universidad de Puebla: 2001.
- Martí Pérez J. Cuaderno martiano. t IV. La Habana: Pueblo y Educación; 2001.
- González Rey F. Psicología de la personalidad. La Habana: Pueblo y Educación; 1985.
- Pedagogía. La Habana: Pueblo y Educación; 1984.
- Chacón Arteaga N. Dimensión ética de la educación cubana. La Habana: Pueblo y Educación; 2002.
- Seminario Nacional para el personal docente. La Habana; 2002.
DE LOS AUTORES
- Licenciada en Educación. Especialidad Lengua Inglesa. Profesora Asistente de la Universidad de Ciencias Médicas “Dr. Serafín Ruiz de Zárate Ruiz”.
- Licenciada en Educación. Especialidad Literatura y Español. Especialista en Ciencias Computacionales. Profesora Asistente de la Universidad de Ciencias Médicas “Dr. Serafín Ruiz de Zárate Ruiz”. E-mail: yoyi@hamc.vcl.sld.cu.
- Licenciada en Historia y Ciencias Sociales. Profesora Asistente de la Universidad de Ciencias Médicas “Dr. Serafín Ruiz de Zárate Ruiz”.
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