| Acta Médica del Centro, Vol. 1, No. 2, 2007
Hospital Provincial Universitario “Arnaldo Milián Castro” EDITORIAL Publicaciones electrónicas. Presentación de una revista Lic. Georgina Díaz Serrano1 "Las publicaciones electrónicas significan una revolución respecto a las publicaciones impresas, de la misma manera que estas significaron una revolución respecto de los manuscritos." Durante muchos años el papel fue el soporte más conveniente para el hombre en aras de conservar y diseminar la información y los conocimientos acumulados por la humanidad de siglo en siglo. Sin embargo, este medio tiene también sus limitaciones: la información en él contenida es estática, usualmente difícil de actualizar, de compartir, de codificar y decodificar, entre otras. El surgimiento de otros soportes como los discos magnéticos y ópticos ha facilitado el almacenamiento, actualización y recuperación de la información. Todo esto, unido a los avances en los campos de las telecomunicaciones, la informática y la computación -de los cuales la consecuencia más espectacular ha sido el desarrollo de Internet y el World Wide Web (WWW)- han transformado radicalmente los tradicionales canales de producción, diseminación y acceso a la información. El uso de la información electrónica es atractivo debido a que ésta puede ser fácilmente compartida, diseminada, actualizada, buscada y recuperada. Estas ventajas potenciales han motivado el ímpetu hacia la publicación electrónica, hasta el punto que se considera que «la revolución que representa el proceso de publicación electrónica puede compararse con la revolución que representó la invención de la imprenta».1 Hemos consultado diferentes sitios en busca de un concepto claro de publicaciones o revistas electrónicas y existe gran cantidad de criterios y todos analizados desde diferentes puntos de vista. Lo cierto es que este, como todo proceso, tiene un origen; en este caso nos referimos a la publicación impresa. Mayelín Travieso Aguiar en su artículo analiza “Una publicación impresa es un material escrito que utiliza fundamentalmente el papel como portador, que expone su contenido de manera lineal, que asume principalmente la forma de revista, libro, folleto o periódico, que se distribuye parcial o totalmente mediante copias o ejemplares y que cumple de manera intrínseca tres pares de funciones: comunicación y difusión, legitimación y autoridad y archivo y memoria. Las publicaciones electrónicas, expresión de un fenómeno de continuidad y cambio, retoman elementos propios de las publicaciones impresas como presentación, estructura y organización de la información. Durante siglos los lectores se habituaron a ellas. Ahora, con la utilización de las nuevas tecnologías para el almacenamiento y tratamiento de la información, ellos disponen de un producto cualitativamente superior que cumple con sus funciones de manera más amplia y efectiva”.2 Son varias las similitudes entre las revistas electrónicas y las revistas impresas como por ejemplo: ambas pueden ser indexadas por bibliotecarios u otro profesional autorizado; se puede mantener su periodicidad y calidad, tanto en el diseño como en el contenido científico; deben estar sujetas a normas de publicaciones; es indispensable un sistema de arbitraje o revisadores (evaluación por pares); para que estén reconocidas ambas deben tener un número internacional (ISSN); obligatoriamente las dirige un consejo editorial, y ambas muestran los resultados de investigaciones científicas; deben poseer revisiones con un alto nivel de actualización u otro tipo de artículo que sirva de medio de comunicación y divulgación para hacer público el avance constante de la ciencia y la técnica. Estamos completamente de acuerdo con tal valoración y coincidimos con quien opine que este tipo de publicación llegó para quedarse, y que nos da grandes posibilidades en la divulgación de la ciencia, que es el principal propósito de los gestores de información. En nuestro país actualmente contamos con un aproximado de 60 revistas electrónicas, que se pueden consultar a través del portal de Salud (INFOMED). En esta editorial queremos hacer la presentación de la revista que editamos en el Hospital Provincial Universitario “Arnaldo Milián Castro”, cuyo título es “Acta Médica del Centro”, y que ya se encuentra entre las páginas de la Web cubana. En el año 2007 tuvo una periodicidad semestral; a partir del año 2008 sus números saldrán trimestralmente, y añadiremos dos nuevos espacios que consideramos de mucha importancia actual, uno, dedicado a la Educación Médica en Cuba (trabajos relacionados con la Pedagogía en la Salud Pública) debido a los logros obtenidos en la universalización, y otro, dedicado a Gestión de la Información (artículos sobre Información Científica, Informática y Estadísticas de Salud). Nos propusimos crear esta revista médica para darle cobertura a las demandas de nuestros investigadores, máxime en el momento actual, ya que estamos insertados en la categoría de “Hospital de Referencia de la Escuela Latinoamericana de Medicina” y de “Hospital para la Excelencia”, y donde a diario se incrementan los recursos de tecnología de punta en los diferentes servicios. Es propósito de sus editores dar salida a los proyectos de investigación y publicar las inquietudes científicas, hallazgos y experiencias de nuestros profesionales en los aspectos relacionados con la prevención, curación, rehabilitación, docencia e investigación en el quehacer médico. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
DE LOS AUTORES
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