Acta Médica del Centro, Vol. 3, No. 1, 2009
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Instituto Superior de Ciencias Médicas de Villa Clara “Dr. Serafín Ruiz de Zárate Ruíz”

CARTA AL DIRECTOR

La formación cultural en la carrera de Enfermería desde la educación en el trabajo

MSc. Idalmis Yelivi García Rodríguez1
Lic. Ángela María Rivas Lorenzo2
MSc. Odalys Quezada Ravelo1

RESUMEN SUMMARY

En la nueva Universidad cubana, específicamente en la Carrera de Enfermería, resulta de vital importancia la formación cultural que se logre en el educando durante la educación en el trabajo, actividad que garantiza la formación adecuada del profesional que queremos formar. La educación, como formación de las nuevas generaciones, establece que la cultura resulta de vital importancia para cada sociedad que aspira a lograr miembros capaces de mantenerla y desarrollarla; los principios, las posturas y las posiciones teórico-metodológicas resultan una preocupante de gran alcance e impacto en el quehacer de todos los que se ocupan del proceso docente-educativo y asistencial. La sociedad debe garantizar, a través de la educación, la transmisión activa a las nuevas generaciones de los avances de la cultura humana y propiciar el movimiento histórico.

DeCS:
CULTURA
PRACTICA PROFESIONAL
EDUCACION EN ENFERMERIA

In the new Cuban University, mainly in Nursing Studies, it is of vital importance the cultural formation achieved in the students by means of the education in the work. This activity guarantees the adequate formation of the professionals we want to have. The education, viewed as the formation of the new generations, considers culture as a vital aspect for every society hoping to have members with the capacity of sustaining and developing it. The principles, approaches and theoretical-methodological positions are a matter of great attention and impact in the work of all those involved in the teaching process. Society must make sure, by means of education, the active transmission of human culture advances to the new generations and bring about historical movement.



MeSH:
CULTURE
PROFESSIONAL PRACTICE
EDUCATION, NURSING

Señor Director:

Las Universidades de Ciencias Médicas constituyen una de las vías más importantes para el desarrollo y la preservación de los valores de la cultura cubana por el desempeño social y la labor en la comunidad de los egresados, encaminadas al desarrollo de la salud en su sentido amplio y vinculadas a la calidad de vida de los ciudadanos; le corresponde, por tanto, a estas Universidades la responsabilidad de ofrecerles una formación que les permita asumir su rol.1
El diccionario de la lengua española distingue el término “cultura” como “el conjunto de los valores espirituales y materiales creados por la humanidad en el curso de la historia”,2 “el nivel de desarrollo alcanzado por la sociedad en la instrucción, la ciencia, la literatura, la moral, el arte, la filosofía, etc. y las instituciones correspondientes” hasta “el cultivo y cuidado de cualquier planta”. Para Hegel la cultura es un “devenir de la idea absoluta: la humanidad ha avanzado porque ha sido la idea el motor de la naturaleza social y natural”;3 él le da al hombre un papel determinante en el factor del desarrollo de la cultura y lo ve vinculado al progreso, núcleo esencial del devenir de la cultura.
La educación en el trabajo constituye el laboratorio natural donde se forma al profesional -en este caso nos referiremos a los egresados de la carrera de Licenciatura en Enfermaría-, en su desarrollo ocurre un proceso de interacción social (denominado fenómeno socio-cultural) en el que se ponen de manifiesto distintos aspectos que al integrarse, en combinación dialéctica, constituyen el fenómeno cultural; algunos de ellos son:
•  Conocimientos básicos y científicos de la carrera según los niveles de salida en su formación
•  Conocimientos de otras especialidades como por ejemplo: Sociología, Psicología, Filosofía, Artes y Letras, etc.
•  Valores:
•  humanismo, solidaridad
•  laboriosidad creativa
•  ética en la comunicación, el lenguaje y la información
Cada uno de estos elementos forma parte de este subsistema socio-cultural, no debe faltar ninguno para lograr una integración adecuada y un resultado óptimo en la práctica; por lo tanto, será imprescindible formar a los profesionales de enfermería teniendo en cuenta estos rasgos o propiedades para lograr una cultura sólida en ellos.
Al analizar cada uno de estos aspectos se aprecia que en la formación de enfermería se necesitan la adquisición y la solidez de los conocimientos científicos y el desarrollo de habilidades pero, según las exigencias de las políticas educacionales y de salud para lograr el encargo social que le es asignado al graduado de enfermería según sus niveles de salida, hace falta dirigir los procesos formativos desde la educación en el trabajo al integrar los rasgos o las cualidades antes mencionadas para lograr una cultura que se corresponda con las necesidades de los diferentes contextos asistenciales en función de brindar atención en los servicios de salud con calidad.
La sociología se pone de manifiesto en el desarrollo de la práctica de la enfermería, la que es eminentemente social en el concepto actual como proceso de su práctica con un enfoque biosicosocial. La enfermería se ocupa de la salud de las personas como parte integrante de sistemas sociales tales como familia, grupo, comunidad; esta orientación se dirige a “la consideración de la matriz social en la que la gente lleva su vida y a través de la cual experimenta fenómenos que pueden ser promotores de salud o productores de enfermedad”.4
En la actividad asistencial y la docente se ofrece el cumplimiento del método científico de la profesión: el proceso de atención de enfermería el que, aplicado en el ámbito social, deberá incluir varios aspectos tales como la identificación de problemas, el análisis de los mismos, las estrategias de intervención y la evaluación del resultado; como puede inferirse este proceso no es más que el proceso de trabajo social de la enfermería. Se necesitan además de las nociones de salud, enfermedad, síntomas, funcionamiento normal, etc., las que se derivan socialmente; es necesario investigar sus implicaciones para la salud, cómo se forman, cómo se mantienen y los servicios que se brindan.
Los valores de la enfermería se relacionan con su historia y sus tradiciones; desde el juramento Nightingale en 1893 hasta estos momentos los patrones o modelos de su práctica han estado basados en principios o valores morales universales en que el esencial es “el respeto por las personas y la dignidad humana”.5
En la práctica asistencial y docente es necesario que quienes dirigen los procesos formativos afiancen patrones para el comportamiento de los futuros profesionales como integrantes de un equipo básico de trabajo que comunica reglas y reafirma valores éticos-estéticos, morales, espirituales, políticos, sociales, etc. Se ponen de manifiesto en el accionar diario valores humanos universales tales como la bondad, la honestidad, la solidaridad, el buen trato con las personas, etc.; es la práctica histórico-social la que determina el grado absoluto o relativo que pueden tener los mismos. Existen otros valores tales como el respeto por la información confidencial, la discreción, la responsabilidad, el altruismo, los sentimientos de empatía, la bondad, etc; de carácter histórico-concreto son también valores inherentes a la enfermería: la fidelidad a la Patria, la solidaridad con los distintos pueblos del mundo (internacionalismo), la equidad, la justicia y otros.
La laboriosidad creativa del enfermero(a) debe hacerse cotidiana, constantemente descubre problemas y busca soluciones para ellos, actúa por medio de intervenciones que deben dar soluciones a los problemas de salud del individuo, la familia y la comunidad. El método científico (el proceso de atención de enfermería) permite desarrollar estas potencialidades de creación; coincidimos con Albertina Mitjans que opina que la creatividad posee un carácter personológico y que es posible debido a la existencia en la persona de un conjunto de recursos cognitivo-afectivos que actúan en forma de sistema asociados a importantes indicadores y a expresiones funcionales de la personalidad.6
En la comunicación del profesional de enfermería con paciente-familia-comunidad y equipo de salud juega un rol importante el lenguaje, en cada uno de estos casos tanto la enfermera(o) como el otro emisor-receptor traen el lenguaje y las experiencias personales a la comunicación que ocurre entre ellos; algunos aspectos se comparten, o sea, son de naturaleza similar, pero otros serán únicos para cada persona. El enfermero(a) debe aplicar lo que se llama “comunicación terapéutica”,7 por lo que la comunicación que se establezca debe se clara, sencilla y coherente considerando la formación cultural del paciente, la familia o la comunidad. Todo lo adquirido en el proceso de instrucción-educación y de la educación en el trabajo puede decirse que forma parte del concepto de cultura en su más amplio significado.
Compartimos así criterios de los autores Estrada Molné Alba T, Hernández González Mercedes en su articulo “Cultura de la Enfermería Comunitaria” cuando plantean que: CULTURA “es la preparación adquirida durante el proceso instructivo-educativo universitario que incluye tanto los aspectos gnoseológicos, científicos y técnicos como los del campo espiritual y social que capacite al profesional para cumplir con eficiencia su encargo social”.8
En la carrera de Enfermería, según exigencias de los diferentes modelos formativos, el estudiante tiene la oportunidad de acumular -durante la forma organizativa docente de la educación- experiencias en el trabajo y los conocimientos y de desarrollar un pensamiento científico, creador, ideológico, político, filosófico, artístico, histórico, de modo de vida y pensamiento, por lo que es criterio de los autores que el desarrollo exitoso del proceso de enseñanza aprendizaje en la educación en el trabajo contribuye a la formación cultural del profesional de enfermería.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 

  1. Prendes Molina N. Modelo Teórico Metodológico para incidir en la formación cultural de los estudiantes de medicina en el Instituto Superior de Ciencias Medicas. [Tesis]. ISCM-VC “Serafín Ruiz de Zarate Ruiz”: Villa Clara; 2005.
  2. Diccionario Manual de la Lengua Española. Instituto Cubano del Libro. [La Habana]: Pueblo y Educación; [s.f]. p.215.
  3. García O. Conferencias en Curso sobre Teoría de la Cultura. Camagüey: Centro Guillén; 1997. p. 4.
  4. Mc Coy C. Un enfoque de comunidad para la práctica de enfermería. Washinton D.C.: WHO; 1990. p. 378.
  5. Cranen RF, Hirnle CJ. Values. En: Fundamentals of Nursing. Humanhealth and Function. Philadelphia: J.B. Lippincott Company; 1992. p. 258.
  6. Mitjans Martínez A. La Escuela y el desarrollo de la creatividad. Educ Med. 1996;2(2):18-19.
  7. Cranen RF. The Nurse-Patient Relationship. Pennsylvania: Lippincott Company; 1992. p. 277.
  8. Estrada Molné AT, Hernández González M. Cultura de la enfermería comunitaria. Rev Hum Med [serie en Internet]. 2001 [citado 12 Mar 2009];1(3):[aprox. 3 p.]. Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1727- 81202001000300005&lng=es&nrm=iso&tlng=es.

DE LOS AUTORES

  1. Licenciada en Enfermería. Master en Ciencias Pedagógicas. Profesora Auxiliar. Facultad de Enfermería de la Universidad Medica de Villa Clara. Miembro Titular de la Sociedad Cubana de Enfermería. E-mail: idalmisgr@iscm.vcl.sld.cu.
  2. Licenciada en Enfermería. Profesora Instructora. Hospital Universitario “Arnaldo Milán Castro”. Miembro Titular de la Sociedad Cubana de Enfermería. E-mail: angelarl@hamc.vcl.sld.cu.
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